Se realiza la impermeabilización de superficies mediante la aplicación de membranas líquidas que se adhieren directamente al sustrato, creando una capa protectora continua y flexible. Dependiendo del tipo de exposición y requerimiento del proyecto, se emplean los siguientes sistemas:
- Membranas cementicias: Ideales para estructuras de concreto expuestas a humedad constante, como cisternas, piscinas y sótanos. Forman una barrera rígida y duradera.
- Membranas cristalizantes: Penetran en la estructura del concreto y reaccionan con la humedad para formar cristales impermeables en su interior, sellando poros y microfisuras.
- Membranas epóxicas: Usadas en áreas donde se requiere alta resistencia química y mecánica, como laboratorios, plantas industriales y estacionamientos.
- Membranas de poliuretano: Forman una película flexible y elástica, resistente a la intemperie y al tráfico peatonal. Se utilizan en terrazas, cubiertas y azoteas.
Antes de la aplicación, se prepara la superficie mediante limpieza, eliminación de polvo y tratamiento de fisuras para garantizar una correcta adherencia.