Se llevan a cabo ensayos destructivos y no destructivos para determinar la resistencia, densidad, porosidad y calidad del concreto en elementos estructurales. Dentro de las pruebas más utilizadas se incluyen el ensayo de esclerometría, extracción de testigos, ultrasonido y carbonatación. Estos ensayos permiten conocer el estado real del material, detectar posibles deficiencias y definir las acciones correctivas necesarias. El servicio incluye la interpretación de resultados y la emisión de un informe técnico detallado.


