El grouteo consiste en la inyección de grout (cementicio o epóxico) para rellenar fisuras, cavidades o juntas en elementos estructurales. Este proceso permite restablecer la continuidad estructural y aumentar la resistencia. Por otro lado, el mortero de reparación se utiliza para reconstruir superficies dañadas por corrosión, carbonatación o desgaste, devolviendo a los elementos su funcionalidad y estética. La preparación incluye la limpieza de las áreas deterioradas, aplicación de productos de protección al acero y el uso de morteros especializados.